Contenidos en el blog de Encarna Teruel relativos a desarrollo personal.

Frustración y Expectativas

Expectativas y Frustración, Hermanas del Alma

Cada día que trabajo, da igual en el entorno profesional en el que me encuentre, hay algo en común entre todas las personas con las que interacciono y  ese algo, es la gran capacidad que tenemos de frustrarnos las personas, en cualquier momento u ocasión. En esta entrada trataremos el tema de la frustración.

Se habla mucho de que los jóvenes, tienen una baja tolerancia a la frustración, debido a que los padres y la sociedad en la que viven se lo han facilitado todo y lo tienen todo, de modo que cuando algo no lo consiguen, no saben convivir con esa frustración que les supone el no tener lo que anhelaban.

Pero he de decir que la frustración no es sólo cosa de los jóvenes de hoy en día.

¿Acaso tú no te frustras  cuando no consigues los objetivos que te habías propuesto en el día?

¿Acaso no te invade la frustración cuando esperabas que tu jefe, tu compañero, tu pareja, tus hijos, tu amigo/a, hiciera algo que tu esperabas hiciera,  por ti o para tí y no lo hizo?

¿Sabes gestionarla? ¿Sabes cómo tolerar esa frustración? O…. más bien, ¿te inundas de un cúmulo de emociones negativas,que lleva implícita la frustración, como la ira, la rabia, el resentimiento, la tristeza… y te quedas “enganchado/a todo el rato o el día?

Pues sí amigo/a que estás leyendo esto, he de decirte que la frustración, también es algo de los adultos, de los adultos que no saben gestionar sus expectativas.

“La frustración aparece por una inadecuada gestión de las expectativas”

Así es, la frustración y las expectativas, son hermanas del alma.

Como digo en el titulo de este post, van íntimamente ligadas, la una con la otra; cuanto más altas son nuestras expectativas, más elevado es el riesgo de que te invada la frustración, en el caso de que no se cubran tus expectativas.

>> “Ajusta tus expectativas a la realidad “ <<

Sí, como bien sabes las expectativas, se generan porque “esperamos“ que suceda algo o nos concedan algo, que creemos merecemos o nos han dicho íbamos a tener.

Por ello cuando, no se cumplen las expectativas que te habían o te habías forjado, es cuando llega la frustración


Así que, a partir de ahora, si no quieres frustrarte te recomiendo sigas estas pautas:

Si lo que esperas que suceda DEPENDE DE TI:

Analiza si el objetivo es adecuado a tus posibilidades, recursos o habilidades.

Si no lo es, ajusta el objetivo y hazlo más realista ajustado a esas posibilidades.

Y ponte en acción.

Si lo que esperas que suceda NO DEPENDE DE TI:

Haz todo lo que esté en tus manos, para que suceda lo que esperas.

Una vez que has hecho todo lo que podías hacer, a partir de ahí, ACEPTA, lo que venga después, con tranquilidad y sosiego, de que hiciste todo lo que pudiste y supiste y deja de fustigarte por lo que podías haber tenido y no conseguiste.

La gran clave de la gestión de la frustración, está en GENERAR EXPECTATIVAS REALISTAS y después, si lo que esperas no llega, en ACEPTAR, ACEPTAR, aquello que no está en tus manos cambiar.

Espero te sirva y ayude, pues  deseo,  que a partir  de ahora, puedas dejar y abandonar, sufrimientos innecesarios, que con sólo un cambio de visión de las cosas, puedes evitarlos.

Si aún así, te cuesta y la frustración se te resiste, no dudes en consultarme, pues encantada, a través de mi experiencia como coach y sin coste alguno, atenderé tu consulta y te ayudaré, por ello te invito a que me escribas y dejes tu teléfono.

Encarna

coaching, pereza,

La pereza, nuestro peor enemigo…..

Sí empiezo con esta frase, porque así es en realidad y así me ha sucedido. Hace más de un año que abría mi blog y mi pereza me llevó a “abandonarme”, a aparcar, mi proyecto personal, de aportar valor a las personas, a través de este espacio.

Sí, no me da vergüenza decirlo, soy humana, soy como tú, que me estás leyendo y   aunque mi trabajo es ayudar a otros a conseguir sus objetivos y a desarrollarse, a través del coaching profesional, yo también tengo áreas de mejora y en esta ocasión, ella, me ha hecho autosaboterame, mucho tiempo.

Y os estaréis diciendo, a mí también me pasa lo mismo, pero …. ¿a qué se debe?

Pues, en mi caso, he descubierto, que detrás de mi pereza, había una gran carga emocional por el ejercicio de responsabilidad que me supone trabajar en este blog, por querer “hacer todo bien, como a mí me gusta”, olvidándome de lo que me podría aportar en cuanto a marca personal, dejándome llevar por mis propias “excusas”, como que no tengo tiempo o no estoy inspirada.

Así que, no sé si ha sido la pereza o el no querer asumir responsabilidades…. Da igual, lo que sí que tengo claro, es que hoy ha sido el día, en el que he decidido, asumir una nueva responsabilidad; responsabilidad para con vosotros, de trabajar para sumaros.

>> ¿Y sabéis quién despertó mi motivación para comprometerme conmigo misma?<<

Ni más ni menos que la gran Eva Collado Duran. Hace poquito tuve el placer de escucharle y conocerle personalmente y ella fué quien, me dió el empujoncito que me faltaba, para arrancar de nuevo.

Gracias Eva, porque he descubierto la gran profesional que eres, pero sin duda, la gran persona que hay detrás de ese pedazo de profesional.

Y desde aquí decir que no es “pura adulación”, si no pura admiración desde el minuto uno, pues creo que, siendo una curiosa nata del comportamiento humano y dedicándome a lo que me dedico, que a estas alturas ya lo puedo decir,  he desarrollado una buena capacidad de percepción y me temo que no me he equivocado en decir que eres  una “Gran Persona”.

Ella como sabréis habla y trabaja entre otros, el tema de marca personal “(os recomiendo sus posts y seguirla por redes, pues aporta “Valor de Verdad”, del bueno), así que sus buenos argumentos, su experiencia y su trayectoria profesional, me han transmitido la fuerza interna que necesitaba, para aparecer de nuevo por aquí.


Pero quiero dejar ya de hablar de mí,  para aprovechar esta experiencia en vosotros, así que quiero preguntarte:

  • ¿Qué llevas tiempo rumiando y no terminas de atreverte?
  • ¿Qué te está impidiendo tomar acción?
  • ¿Quién puede ser esa persona que te dé el empujoncito que te falta? ¿Qué puedes aprender de ella?
  • ¿Qué sería lo mejor de conseguirlo?
  • ¿Cómo te sentirás cuando lo hayas logrado?
  • ¿Cómo afectará la consecución de ese logro, en otras áreas de tu vida?
  • ¿Qué oirás que dicen los demás, cuando tengas ese objetivo o logro conseguido?
  • Piensa en una ocasión en que, sí superaste la pereza, ¿qué hiciste? ¿cómo lo hiciste? ¿qué habilidades o competencias pusiste en acción para conseguirlo?

Y ahora que ya sabes todo lo que aportará a tu vida la consecución de tu objetivo, superando la pereza y qué habilidades te ayudaron a ponerte en acción en aquella ocasión, coge una libreta y escribe qué pequeña acción puedes iniciar mañana y cada día, que te acerque un poquito más a la consecución de tu objetivo y que no te suponga un gran desafío a tu pereza.

Día a día, irás observando cómo el hábito se va instaurando como parte de tí y cómo la pereza va desapareciendo, conforme vayas viendo que cada día, has realizado una pequeña acción, la motivación intrínseca empezará a aparecer, lo cual se convertirá en la energía que te impulse a seguir “haciendo” más cada día.

Y Recuerda

¡MAS VALE UN GRAMO DE ACCIóN QUE UNA TONELADA DE INTENCIóN!

Como me dijo una de mis profes y referentes en el mundo del coaching ejecutivo, Marta Williams.


Si, aun así, te cuesta ponerte en acción, te invito a que me consultes y te pongas en contacto conmigo, puedo ayudarte a descubrir, qué te está frenando a ponerte en acción.

Con mucho gusto y sin coste alguno responderé o atenderé tu consulta por teléfono o Skype.  Pincha aquí y contacta conmigo.

Encarna